Amortización: La amortización es un término Económico y contable referido al proceso de distribución en el tiempo de un valor duradero. Adicionalmente se utiliza como sinónimo de depreciación cualquiera de sus métodos.
La Amortizar es el proceso financiero mediante el cual se extingue, gradualmente, una deuda por medio de pagos periódicos, que pueden ser iguales o diferentes. En las amortizaciones de una deuda, cada pago o cuota que se entrega sirve para pagar los intereses y reducir el importe de la deuda.
Tipos de amortización
s tipos de amortización de las hipotecas y préstamos están relacionados con la cantidad a pagar en la periodicidad pactada, es decir la cuota. Según lo que hayamos acordado, puede ser mensual, trimestral, semestral, etc. Lo que paguemos periódicamente va a depender del importe del préstamo, el tipo de interés y el plazo que hayamos acordado.
En los diferentes tipos de amortización la cuota constituye uno de los factores a tener en cuenta a la hora de elegir nuestra hipoteca o préstamo. Así, se distinguen 3 tipos de amortización de hipotecas:
Cuota constante o método francés
Cuota Creciente
Cuota Decreciente
Amortización Préstamos: Cuota constante o método francés
También llamada ‘método francés’. Es la forma más frecuente de amortización de préstamos, y consiste en que vamos a pagar la misma cuota siempre, lo que varía son los intereses y el capital amortizado. Los intereses que se cobran en las cuotas se calculan sobre el importe pendiente de amortizar, es decir, lo que pagamos de intereses se va a ir reduciendo en una cuantía proporcional a la amortización del capital, ya que el capital pendiente de amortización será menor.
Amortización Préstamos: Cuota creciente
La cuota va aumentando con el paso del tiempo. Tiene la ventaja de que se paga menos al principio pero, lógicamente, la carga aumenta en el futuro.
Amortización Préstamos: Cuota decreciente
En este tipo de amortización de préstamos ocurre lo contrario. Se amortiza siempre la misma cantidad de capital de forma que los intereses se van reduciendo progresivamente y el total a pagar va descendiendo. Es decir, el importe de las cuotas desciende con el paso del tiempo.